La sentencia deja probado que el condenado, mayor de edad y sin antecedentes penales, durante el año 2007 y hasta enero de 2008 desde su domicilio de Pamplona y sin tener autorización para ello, realizaba copias de videojuegos para diversas videoconsolas como X-BOX 360 de Microsoft y Nintendo Wii y comercializaba contenidos en discos ópticos a través de diversas páginas webs, utilizando una dirección de correo electrónico.
Mediante esta dirección de correo los compradores se ponían en contacto recibiendo a través de una empresa de transporte la mercancía pedida, realizándose el pago a través de reembolso o bien por transferencia a una cuenta bancaria abierta por el acusado.
Además, también en su domicilio se dedicaba a modificar la videoconsola Play Station II, colocando un chip para poder leer videojuegos copiados.
Desde el año 2002, la Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento han obtenido más de 150 sentencias condenatorias por vulneración de los derechos de propiedad intelectual.
elpais.com